Huerto Escolar

En la actualidad vivimos en una sociedad industrial desarrollada que evoluciona hacia una sociedad de servicios en la que tan solo un 15 % de la población activa vive del sector primario (agricultura y ganadería).
La mayor parte de la población vive en las ciudades por lo que podemos decir que esta sociedad es además predominantemente urbana.
Este desarrollo ha llevado a la desaparición de las huertas que hasta hace unos años se localizaban en la periferia de las ciudades, al desconocimiento de los procesos de producción por parte de los consumidores, a valorar un producto agrícola no como un alimento sino más bien por su precio, tamaño color, etc., en definitiva, a la desaparición de toda la cultura relacionada con la agricultura.

La finalidad de nuestro huerto escolar es que sea el punto de partida de una verdadera educación ambiental en nuestro centro, entendiendo como educación ambiental el proceso interdisciplinar que debe preparar para comprender las interrelaciones de los seres humanos entre sí y con la naturaleza, enmarcándolo todo dentro de un proyecto educativo global.
Este proceso debe propiciar la adquisición de unos conocimientos y criterios y el afianzamiento de unas actitudes para tomar decisiones desde la convicción y la responsabilidad personal y solidaria orientada hacia una mejor calidad de vida.

Consideramos que trabajar la educación ambiental en los IES debería ser algo más profundo que realizar salidas esporádicas por algún tema ecológico, visitar jardines botánicos y sendas ecológicas, o concienciar a base de vídeos o trabajos para diferentes materias.
Es por ello que hemos iniciado este proyecto de huerto escolar y desearíamos que en el futuro sea algo inherente y distintivo de nuestro instituto que funcionara de forma mecánica realimentándose con los propios alumnos/as que de un año para otro podrán convertirse en maestros de las nuevas generaciones que lleguen cada curso al IES, es decir, que vivan el huerto como algo propio que les ayude a su desarrollo personal.